lunes, 5 de mayo de 2008

CAPITULO 3: GALILEO

Tras una entretenida lectura del capítulo 3 del libro “De Arquímedes a Einstein” correspondiente a Galileo y a la caída libre de los cuerpos, tomando notas sobre los datos mas relevantes e importantes para luego utilizarlos en la elaboración de este trabajo.

Si durante la lectura del capítulo no logré entender el significado de algún término que apareciese o quería aumentar la información sobre este, no dudé en acudir a otras fuentes, pero no solo de Internet sino también en otros libros que trataban este tema.

Algunas de las fuentes que he utilizado son las siguientes:
-
www.wikipedia.com
- www.ecm.ub.es
- www.biografiasyvidas.com
- www.unex.es
-
www.artehistoria.jcyl.es

Además de estas páginas Web he consultado un libro sobre astrofísica en general.

Este astrónomo, matemático, físico y filósofo nació en Pisa a principios del año 1564. Su padre, Vicenio Galilei era un hombre notable de esta ciudad que daba clases de música y solía componer canciones que tocaba mas tarde con el laúd con gran maestría. Además defendía el cambio de una música religiosa a otra de formas más modernas. Su madre, Giulia degli Ammannati era una mujer de Pescia que pertenecía a una familia adinerada, por lo tanto, la familia de Galileo nunca tuvo problemas económicos.

Después de estos datos biográficos sobre este prodigioso científico, creo muy necesario dar información sobre los hechos más importantes y el contexto histórico que aconteció durante la vida de Galileo que influyeron en grandísima medida en la elaboración y publicación de nuevas teorías.

La época en la que vive Galileo Galilei es una época fructífera en la que los grandes artistas y científicos de la época hacen publicaciones en cada uno de sus correspondientes campos y se avanza notablemente respecto a tiempos anteriores. Por supuesto, nuestro querido Galileo no iba a ser menos y también publicó nuevos avances.

A pesar de ser esta una época fructífera en numerosos campos, en otros estos nuevos descubrimientos y teorías fueron frenados por la iglesia. La iglesia tomó un papel bastante importante respecto a las nuevas teorías, sobretodo las relacionadas con las medidas y el movimiento de la Tierra, que no guardaban ninguna relación con lo que en la Biblia estaba escrito, mas bien decían lo contrario.

Esto propició que Galileo a lo largo de su vida y conforme va descubriendo y publicando cosas novedosas, debió tener un cuidado extremo y enunciarlo en forma de hipótesis o intentando no contradecir en gran medida a la iglesia.
A pesar de ello, Galileo fue amonestado por sus publicaciones y algunas fueron censuradas o modificadas. Pero todo esto no sólo ocurrió con nuestro célebre Galileo, sino con muchos más científicos de esa época que incluso en ocasiones, por sus repetidas “herejías” en contra de la iglesia (verdades en realidad) fueron castigadas muy duramente e incluso quemados en la hoguera como si de brujas se tratara.


Dejando el tema del contexto histórico de aquella época, me gustaría centrarme ahora en el experimento más importante de nuestro querido Galileo, con el que demuestra su teoría sobre la caída libre de los cuerpos.

Galileo decidió citar a un gran número de físicos y científicos de la época para que observasen su experimento y que viesen que se comprobaba su teoría negando las enunciadas anteriormente por Aristóteles. Los citó debajo de la torre inclinada de Pisa, donde el subió varios pisos para obtener altura suficiente. Desde esa posición dejó caer varias bolas de diferentes materiales y por lo tanto también diferentes masa y peso.

La teoría anterior de Aristóteles señalaba que llegarían al suelo con un espacio de tiempo importante entre una y otra proporcionalmente a su masa, pero Galileo demostró que no, aunque no llegaron exactamente a la vez, el espacio de tiempo que las separaba era insignificante, demostrando de esta manera que la teoría anterior no era correcta.

Antes de demostrar su teoría galileo realizó varias veces este mismo experimento, midiendo la distancia entre el lugar de lanzamiento y el suelo, y el tiempo que tardaban en recorrerlo. Para medir el tiempo utilizó diversas formas de medición, desde un péndulo hasta un laúd.

Gracias a esto y después de hacer los cálculos pertinentes, el propio Galileo consiguió dar con el valor exacto de la gravedad, que se nombra con una G en honor a este gran científico.


Este capítulo del libro me ha parecido interesante en general y me ha informado sobre cosas que antes desconocía y de las que sentía bastante curiosidad. Sin embargo, la parte del capítulo en la que nos habla íntegramente sobre la biografía de Galileo me pareció algo aburrida y poco interesante ya que a mi personalmente no me importa si tuvo siete u ocho hermanos o si a los quince años se internó en un monasterio y no creo que tenga demasiada relación con sus experimentos y avances para la física que es lo que no interesa.

Pero una vez que el autor comienza a hablar sobre sus descubrimientos, experimentos y sus problemas con la Inquisición el capítulo se hace más interesante, sobretodo cuando nos describe los temores que los científicos de la época tenían hacia la Inquisición y las consecuencias que tenía contradecir su palabra por el gran poder que tenían en esa época. La descripción del experimento es bastante buena y nos da hasta el más mínimo detalle acerca de éste para así facilitar su reproducción, con lo que lo aprovechamos para realizar el trabajo de grupo. En conclusión, el capítulo me ha enseñado una vez más cosas interesantes que desconocía y desde mi punto de vista Galileo ha sido un científico muy importante para la ciencia en general y que todavía sus descubrimientos nos siguen ayudando y facilitando las cosas.

1 comentario:

VÍCTOR dijo...

Buena redacción y claridad en los contenidos.
Se agradece que cites tus fuentes, es una buena costumbre así como la inclusión de imágenes.